Thursday, February 09, 2006

Ensayo sobre estilos de aprendizaje

LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE VS EDUCACIÓN VIRTUAL

Por: Milton E Morales Toro
Introducción
Para mi siempre ha sido una preocupación los estilos de aprendizaje que tenemos todos al enfrentarnos a algún proceso de formación. Es claro que todas las personas tienen diferentes estilos y que debe ser tarea del docente identificarlos, para de esa manera planear las actividades de aprendizaje que faciliten el logro de los objetivos propuestos en sus respectivos cursos. En la modalidad virtual, esta preocupación se acrecienta, dado que al tener alumnos de diferentes regiones del país y teniendo en cuenta la diversidad cultural, los estilos se hacen mucho más diversos, haciendo la labor para el tutor un poco más difícil.

Desarrollo

A pesar que pueden haber diferentes clasificaciones de los estilos de aprendizaje, para este ensayo consideraremos la realizada por David Kolb. El modelo de Kolb supone que para aprender algo debemos trabajar o procesar la información que recibimos, por un lado, podemos partir:

a) De una experiencia directa y concreta: Alumno activo.
b) O bien de una experiencia abstracta, que es la que tenemos cuando leemos acerca de algo o cuando alguien nos lo cuenta: Alumno teórico.

Las experiencias que tengamos , concretas o abstractas, se transforman en conocimiento cuando las elaboramos de alguna de estas dos formas:

a) Reflexionando y pensando sobre ellas: Alumno Reflexivo
b) Experimentando de forma activa con la información recibida: Alumno Pragmático.

Según el modelo de Kolb un aprendizaje óptimo es el resultado de trabajar la información en cuatro fases : Actuar (alumno activo) Reflexionar (Alumno Reflexivo) Teorizar (Alumno teórico) Experimentar (Alumno pragmático).

En la práctica la mayoría de nosotros tendemos a especializarnos en una, o como mucho dos, de esas cuatro fases, por lo que se pueden diferenciar cuatro tipos de alumnos, dependiendo de la fase en la que prefieran trabajar:

· Alumno Activo
· Alumno Reflexivo
· Alumno Teórico
· Alumno Pragmático

En función de la fase del aprendizaje en la que nos especialicemos, el mismo contenido nos resultará más fácil (o más difícil) de aprender dependiendo de cómo nos lo presenten y de cómo lo trabajemos en el aula o en el ambiente virtual (en nuestro caso).

Nuestro sistema educativo no es neutro. Si pensamos en las cuatro fases de la rueda de Kolb es muy evidente que la de conceptualización (teorizar) es la más valorada, sobre todo en los niveles de educación secundaria y superior, es decir nuestro sistema escolar favorece a los alumnos teóricos por encima de todos los demás. Aunque en algunas asignaturas los alumnos pragmáticos pueden aprovechar sus capacidades, los reflexivos a menudo se encuentran con que el ritmo que se impone a las actividades es tal que no les deja tiempo para rumiar las ideas como ellos necesitan. Peor aún lo tienen los alumnos a los que les gusta aprender a partir de la experiencia.

Dado lo anterior, qué sucede en los Ambientes Virtuales (AV)? Será que en estos las situaciones son diferentes? Los estilos de aprendizaje en los AV son tan importantes como en la presencialidad? Para responder a estas preguntas vamos a relacionar en cada una de las fases, el cómo los alumnos aprender mejor:
Los activos aprenden mejor: Cuando se lanzan a una actividad que les presente un desafío. Cuando realizan actividades cortas y de resultado inmediato. Cuando hay emoción, drama y crisis.
Los alumnos reflexivos aprenden mejor: Cuando pueden adoptar la postura del observador. Cuando pueden ofrecer observaciones y analizar la situación. Cuando pueden pensar antes de actuar.
Los alumnos teóricos aprenden mejor: A partir de modelos, teorías, sistemas con ideas y conceptos que presenten un desafío. Cuando tienen oportunidad de preguntar e indagar.
Los alumnos pragmáticos aprenden mejor: Con actividades que relacionen la teoría y la práctica. Cuando ven a los demás hacer algo. Cuando tienen la posibilidad de poner en práctica inmediatamente lo que han aprendido.
Analizando las cualidades de aprendizaje de cada una de las fases, me encuentro que para cada una de ellas, en los ambientes virtuales ( y también en los presenciales) se hace necesario diseñar procesos pedagógicos que tengan en cuenta la diversidad de características e intereses de los alumnos. Estos se consiguen facilitando contenidos básicos, con posibilidades de reforzar y de profundizar en determinados contenidos, teniendo presente diferentes maneras de estudiar, empleando distintos grados de complejidad en las estrategias de trabajo, utilizando lenguajes variados y estilos próximos al estudiante. En este sentido, las NTIC aportan claramente recursos metodológicos claves (hipertextos, hipermedias, bases de datos, simulaciones, tutoriales, foros, chat, entre otros) que facilitan a los estudiantes compartir y, a la vez, individualizar los aprendizajes. También cobran vital importancia conceptos como los de Aprendizaje situado, que es un aprendizaje de conocimiento y habilidades, aplicable a situaciones reales y cotidianas integrando contexto, comunidad, participación y motivación. Aprendizaje Distribuido como conjunto de actividades individuales y en pequeños grupos con un soporte de NTICs y que se basa en una síntesis de las pedagogías expositivas y constructivas. Aprendizaje Colaborativo, apunta entender el aprendizaje como un proceso social de construcción de conocimiento en forma colaborativa a través de características como la interactividad, la ubicuidad y sincronismo. Y el Aprendizaje Cooperativo que responde a la vertiente piagetiana del constructivismo y requiere de una división de tareas entra cada uno de los componentes del grupo.

Conclusión

Como conclusión, un aprendizaje óptimo sea virtual o presencial requiere de las cuatro fases, por lo que será conveniente presentar los cursos de tal forma que garanticemos actividades que cubran todas las fases de la rueda de Kolb – Actuar, Reflexionar, Teorizar y Experimentar - Con eso por una parte facilitaremos el aprendizaje de todos los alumnos, cualesquiera que sea su estilo preferido y, además les ayudaremos a potenciar las fases con lo que se encuentran menos cómodos.

Monday, September 19, 2005

La presencialidad y la virtualidad

Partimos de la hipótesis de que aunque hay diferencias entre la educación presencial y la virtual y todas las posibilidades intermedias, el fenómeno que debemos tener en cuenta es el concepto de educación que deseamos promover.

Teniendo en cuenta algunos parámetros para este análisis como es el papel del docente, el papel del alumno, los ambientes de aprendizaje y los recursos y medios didácticos, podemos decir que en la presencialidad hay una serie de variables que el docente controla fácilmente, ya que observa en vivo y en directo el comportamiento de su grupo de alumnos; la sincronía espacio temporal genera una dependencia entre los dos personajes del proceso de enseñanza aprendizaje.

Hasta hace poco tiempo se había privilegiado el discurso, los contenidos, es decir, el proceso de enseñanza, nuestro alumno espera paciente y pasivamente la actuación magistral del maestro. La propuesta de hoy es privilegiar el proceso de aprendizaje, o sea, poner en movimiento las neuronas de nuestros alumnos, a través de actividades que le permitan su desarrollo integral.

En la presencialidad tradicional la T L T, léase tiza, lengua y tablero, era la forma de transferir conocimientos; hoy con los avances de los medios de comunicación y las posibilidades de las tecnologías de la información y la comunicación (Tics), ofrecen y establecen un reto para el docente, de utilizar y potenciar estos recursos a favor de un aprendizaje cualificado y activo, mas vivencial y experimental, acorde con los requerimientos de una sociedad post moderna, aunque no se si todavía estemos en la modernidad o en algunos casos en la premodernidad.

En las modalidades desescolarizadas y de ambientes virtuales de aprendizaje, los roles de tutores y alumnos han cambiado significativamente, la mediación que debe operar el docente exige del desarrollo de una competencias tecnológicas y pedagógicas y comunicativas acorde con la actualidad en estas materias; asimismo el alumno requiere del cambio de actitudes y conductas que conlleven autonomía, disciplina, técnicas de estudio apropiadas a esta nueva situación. El dominio de las Tics es una necesidad, mas no una panacea, y hay que mirarlas como una posibilidad, como unos medios que están ahí para el servicio de un proceso de enseñanza aprendizaje, que puede ser más o menos eficiente, dependiendo del enfoque pedagógico de nuestros cursos que contemplen y promuevan el despliegue de la reflexión, el análisis, la proposición y la ejecución como procesos para la significatividad del aprendizaje.

La presencialidad y la desescolarización como modalidades de formación son alternativas, son propuestas validas en la medida en que las sustentemos en un modelo pedagógico, con unas estrategias participativas que promuevan la acción del alumno, en un ambiente que propicie una comunicación efectiva entre seres humanos, quiero recalcar en estas palabras, seres humanos que tienen una forma de ver, sentir de pronto diferentes, pero que debemos buscar la convivencia y el consenso, con el propósito de construir una sociedad más justa y equitativa que seguramente nos merecemos.

Sociedad del conocimiento

¿Qué implicaciones tiene la llamada sociedad del conocimiento en la formación integral de estudiosos en la modalidad educativa virtual? Y ¿ cómo hacer posible el aprendizaje en dicha sociedad de la información y del conocimiento?.

Es indudable que la globalización, fenómeno que se ha hecho evidente en los últimos quince años, nos transformo la manera de ver, sentir y vivir la realidad; y en el fenómeno de la educación, también, y de que manera.

Es así que tenemos que adoptar cambios culturales drásticos, las TICs nos dieron un choque eléctrico de gran voltaje y muchos no estabamos preparados y no teníamos polo a tierra, lo que implico una chamuscada para algunos y un sacudon para otros.

Los educadores agilizaron el paso e hicieron propuestas para innovar los procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación; se cambiaron paradigmas, por ejemplo el centro de atención es el alumno; son mas importantes los procesos que los contenidos; la evaluación dejo de ser una “cascarita” para convertirse en una actividad concertada y consensuada, en fin, la docencia exige el desarrollo de unas competencias comunicativas y pedagógicas, antes no contempladas en esta dirección.

De manera complementaria se presentaron cambios curriculares de fondo y de forma, que respondan de una manera pertinente y oportuna a las necesidades del usuario.

Todo lo anterior implica un cambio radical en el rol del docente, del alumno y de las instituciones educativas si quieren asumir el reto de una verdadera transformación de la realidad y en particular de la calidad de vida de cada uno de los habitantes de este planeta.

Y como diría el político: He dicho.
Mejor digamos: He hecho.